Estilo de vida

Evita las malas digestiones en verano

Comidas copiosas fuera de casa, cambios de horarios, una vida más sedentaria … En verano es habitual sufrir una digestión molesta y pesada. Toma nota para evitarlos y … ¡siéntete bien!

COMER SIEMPRE AL MISMO TIEMPO ES UNA FORMA FÁCIL DE REGULAR TU CUERPO

Que puedes comer

MANZANA: Ayuda a mejorar la digestión gracias a su contenido en pectina y fibra vegetal soluble, que reduce el estreñimiento y contribuye al buen funcionamiento de los intestinos.

PLÁTANO: Contiene ácido fólico y vitamina B soluble en agua, perfecta para ayudar al intestino a absorber adecuadamente los nutrientes. Además, el plátano también es muy rico en fibra.

BAYAS: Ya sean frambuesas, fresas o moras. Estas frutas son ricas en antioxidantes, vitamina C, B y fibra, perfectas para limpiar el colon, cuidar los intestinos y prevenir el estreñimiento.

Lo que no puedes comer

MAÍZ: Es un alimento muy difícil de digerir y puede causar molestias. Esto se debe a que nuestro cuerpo no tiene las enzimas necesarias para descomponerlo por completo.

LECHUGA: Aunque es ideal para el verano, la lechuga generalmente no se digiere bien como
Produce mucho gas y puede causar hinchazón en el abdomen.

NARANJA: Son cítricos, por lo que son muy ácidos. Además, su jugo suele producir una irritación de las paredes del estómago que se traduce en molestias intestinales incómodas.

CUIDADO CON EL FRÍO

Recuerda retirar siempre la comida media hora antes de comer, porque tanto la comida como las bebidas muy frías interfieren en la digestión, ya que irritan la mucosa digestiva. De hecho, cuando tenga un helado, intente mantenerlo en la boca un rato antes de tragarlo.

FIBRA SI, PERO SIN IR

Consumir alimentos ricos en fibra como cereales integrales, frutas o verduras es importante para lograr un buen tránsito intestinal. Por supuesto, tomar demasiado también puede ser perjudicial y acabar sufriendo molestias como hinchazón y gases. Por eso, recuerda que 30-40 gramos de fibra al día es más que suficiente.

COMER MAS LENTO

En verano, a menudo comemos fuera de casa, mal y rápido. En consecuencia, a medida que aumenta la velocidad a la que comemos, el estómago multiplica el tiempo que tarda en digerir.

LIMITAR LO CRUDO

Aunque las ensaladas y las verduras frescas son las más apetecidas en este momento, el consumo excesivo de verduras crudas hace que al cuerpo le resulte más difícil descomponer lo que come. Por lo tanto, trate de comer verduras crudas con moderación. El arroz, las legumbres y la pasta también se digieren mejor cuando están más cocidos, aunque al dente son más saciantes.

MONITOREAR EL EXCESO DE SAL

El exceso de sal también puede causar malestar estomacal. Para dar más sabor a tus platos sin alterar la mucosa digestiva, evita el picante y opta por hierbas aromáticas como el orégano, la albahaca … Otro truco para hacer más digeribles verduras como pimientos o pepinos es simplemente quitarles la piel.

ENSALADAS PERSONALIZADAS

Sin duda son las reinas del verano. Para mejorar la asimilación de las ensaladas, acompáñalas con brotes, zanahorias e incluso trozos de manzana, que normalizan la producción de jugos gástricos. También puedes agregarle algo de proteína, como la pechuga de pollo, que estimulará la secreción de gastrina, necesaria para una buena digestión.

HELADO NO GRACIAS

Siempre hemos escuchado que el helado ayuda a disminuir los alimentos y la digestión, pero nada más lejos de la verdad. No importa si los tomamos en vaso, cono o plato: su gran aporte calórico en grasas y azúcares solo conduce a pesadez e indigestión.

EJERCICIO TODOS LOS DÍAS

El deporte ayuda a estimular el sistema digestivo y reduce el colesterol. Solo sustituyendo una siesta por una caminata pausada de unos 20 minutos después de las comidas, ayudarás a tu metabolismo a quemar grasas y mejorar el tránsito intestinal.

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