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La misión Insight de la NASA confirma que Marte tiene un núcleo líquido y metálico

Un estudio internacional con la participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha analizado las señales sísmicas de Marte registradas por la misión InSight de la NASA y ha confirmado que Marte tiene un núcleo líquido y metálico. Los datos también han mostrado el tamaño del núcleo, la estructura de la corteza y el manto del Planeta Rojo.

El estudio de las señales de una docena de martemots registradas por el sismómetro ultrasensible de banda ancha Seis (Experimento sísmico para la estructura interior), desplegado por la misión InSight de la NASA, ha permitido a un equipo internacional de científicos determinar la estructura interna de Marte. Los resultados de la investigación se publican en tres artículos de la revista ‘Science.

El núcleo líquido de Marte tendría un radio de alrededor de 1.830 kilómetros (entre 1.790 y 1.870 kilómetros), según los detalles del primero de los estudios publicados y cuyo primer autor es Simon Stähler, de la ETH de Zúrich.

Este tamaño sugiere, como explican los autores en su trabajo, la presencia de una serie de elementos ligeros (como azufre, oxígeno o hidrógeno) dentro de un núcleo que estaría formado principalmente por hierro y níquel.

El estudio y análisis de los datos sísmicos registrados por los Seis también ha permitido a los científicos determinar el grosor y la estructura de la corteza de Marte. Este es el eje del segundo estudio publicado en ‘Science’, cuyo primer autor es el investigador de la Universidad de Colonia Brigitte Knapmeyer-Endrun, y en el que también ha realizado Martin Schimmel, investigador de Geociencias Barcelona del CSIC (GEO3BCN-CSIC) colaboró ​​y colaborador del equipo del Institute du Physique du Globe de Paris (IPGP), coordinado por Philippe Lognonné, profesor de la Universidad de París.

Al analizar el comportamiento de las ondas sísmicas, los investigadores han podido identificar las diferentes discontinuidades que presenta esta capa en el punto de aterrizaje de la sonda InSight.

“Este trabajo proporciona las primeras mediciones directas de las capas internas de otro planeta. Estos datos son clave para determinar su estructura interna, así como su evolución geológica y geoquímica «, explica Martin Schimmel, quien ha colaborado durante algunos años en el desarrollo de métodos de procesamiento de señales sísmicas junto con Eléonore Stutzmann, Zongbo Xu y Philippe Lognonné, investigadores del IPGP y coautores de los trabajos publicados.

UN ÚNICO SÍMETRO, MÚLTIPLES RESULTADOS

Los modelos de la estructura interna de Marte existentes hasta ahora se basaron en los datos registrados por los satélites en órbita y el análisis de su superficie. A partir de mediciones de gravedad y topografía, se había estimado que la corteza del planeta tenía entre 30 y 100 kilómetros de espesor. Además, los valores del momento de inercia y la densidad del planeta sugirieron la existencia de un núcleo con un radio de entre 1.400 y 2.000 kilómetros. Pero se desconocían los detalles exactos.

Gracias a la sensibilidad del instrumento, los científicos han podido «escuchar» eventos sísmicos que ocurrían a miles de kilómetros de distancia. Las ondas sísmicas varían en velocidad y forma a medida que viajan a través de los diferentes materiales que componen el interior del planeta, lo que ha permitido a los sismólogos estudiar la estructura interna de Marte.

El equipo de Mars Quake Service de la misión Insight pudo así registrar y catalogar un total de 600 eventos sísmicos, de los cuales unos 60 corresponden a los denominados martemots relativamente distantes. Y una docena de ellos contenían información sobre la estructura profunda del planeta.

“Las ondas sísmicas de un terremoto son como el eco que generamos cuando gritamos en la montaña. Y son los ecos de estas ondas, que se generan cuando se reflejan en el núcleo o en el límite entre éste y el manto, lo que buscamos en las señales gracias a su similitud con las ondas directas del marsquake ”, explica Philippe Lognonné.

«Conocer el tamaño del núcleo de Marte y su estructura proporciona información sobre cómo se podría generar el campo magnético que una vez protegió la atmósfera del planeta de las partículas de alta energía»., explica Schimmel.

Según este investigador, el tamaño del núcleo y la estructura interior del planeta también juegan un papel fundamental en los procesos de convección del manto que se manifiestan en la superficie, como la actividad volcánica y tectónica. Por lo tanto, comprender la evolución de Marte puede ayudar a los científicos a comprender también por qué la Tierra evolucionó de cierta manera y comprender mejor el Sistema Solar, concluye.

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