Estilo de vida

¿Por qué se pierden el gusto y el olfato?

Estos síntomas son más frecuentes de lo que pensamos y, además, pueden estar detrás de problemas graves a los que debemos prestar mucha atención. Sigue leyendo, esto te interesa.

Oler

El olfato, en general, es el gran olvidado en las revisiones médicas, ya que los pacientes, si sienten alguna alteración en este sentido, no suelen darle mucha importancia. La pérdida total (anosmia) o parcial (hiposmia) del olfato puede deberse a un simple resfriado o una alergia. Aunque también puede ser un efecto del envejecimiento ya que, como cualquier otra función corporal, la capacidad olfativa disminuye con la edad.

Sin embargo, otras veces este síntoma puede ser signo de otros trastornos más graves, como:

  1. Pólipos nasales
    Son tumores benignos que aparecen en la nariz si está irritada por los resfriados. Cuando bloquean las fosas nasales o causan dolor, deben extirparse quirúrgicamente.
  2. Anemia
    El zinc activa las áreas del cerebro responsables de procesar la información sobre los olores. Es por eso que una anemia provocada por su deficiencia puede provocar este síntoma. También la deficiencia de vitamina B12 en la dieta puede acabar provocando pérdida del olfato.
  3. Diabetes
    Esta enfermedad puede causar problemas olfativos y, aunque se desconoce exactamente por qué ocurre, se sabe que está relacionada con una inflamación de las glándulas salivales que también provoca pérdida del gusto.
  4. Golpes
    El 30% de los casos de anosmia están detrás de un traumatismo en la nariz (a veces sin darnos cuenta), concretamente en la región del bulbo olfatorio, que es el complejo neuronal encargado de captar los olores y enviarlos al cerebro. En este caso, dependiendo del trauma sufrido, la pérdida del olfato puede durar más o menos en el tiempo o volverse irreversible.
  5. Otras condiciones
    La obesidad, la hipertensión, el hipotiroidismo e incluso algunos problemas dentales también pueden desencadenar este síntoma.

Gusto

Los seres humanos pueden saborear los alimentos gracias a las células que se encuentran agrupadas dentro de las papilas gustativas de la lengua, el paladar y a lo largo de la garganta. Al nacer, tenemos alrededor de 10,000 papilas gustativas que podemos comenzar a perder a partir de los 55 años.

Ageusia es la ausencia o pérdida casi completa del sentido del gusto, un trastorno que hace que la comida no sepa casi nada. Sin embargo, esta afección es bastante rara y la mayoría de las veces las personas tienen lo que se llama disgeusia (su sentido del gusto está alterado) o hipogeusia, una pérdida parcial del gusto.

Existe una amplia variedad de factores que pueden influir en este problema, que incluyen:

  1. Resfriados o cualquier otra infección que pueda ocurrir en la nariz o garganta. Aunque en estos casos, el sabor suele volver a la boca una vez curada la persona.
  2. Problemas dentales. Tanto un crecimiento excesivo de microorganismos en las glándulas salivales como una mala higiene dental pueden estimular el crecimiento de bacterias en la boca, alterando el sabor.
  3. Reflujo gastrico. Cuando se sufre, el ácido del estómago regurgita en la boca, produciendo un sabor descrito como ácido o metálico.
  4. Ciertos medicamentos. Se ha demostrado que algunos medicamentos disminuyen la función del gusto o distorsionan los sabores. Por ejemplo, ciertos antihipertensivos, antimicrobianos y antidepresivos.
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