Estilo de vida

Soy mayor, no imbécil, ¡qué!

Arturo San Román

@arturosanromanf

Nueve millones de personas en España tienen más de 65 años, casi el 20% de la población. Un colectivo con un peso tremendo en la población de este país nuestro. Y sin embargo estamos maltratados. No me importa que me llamen anciano, viejo o viejo, pero a lo que no doy mi consentimiento es que constantemente atacan mi dignidad, porque más allá de la edad, sigo siendo una persona con todos mis derechos y no necesito Alguien que mi tutele, soy suficiente para mí. Los empresarios de Castilla y León dicen que somos un grupo improductivo, en ciertos hospitales se les ha negado la UCI a los mayores de 80 años y se los ha enviado a casa para morir, las residencias los han convertido en verdaderos estacionamientos, con una diferencia en un estacionamiento. de los automóviles hay vigilancia para que no pase nada, pero ya se sabe que un automóvil es mucho más valioso que uno antiguo.

Todos los políticos, desde la extrema izquierda hasta la extrema derecha, se llenan la boca con la bondad «Se lo merecen todo», «han construido nuestro país», y de la bondad vamos al paternalismo donde nos dicen que es bueno para nosotros y que No debemos hacer.

Ya es suficiente, tanta hipocresía. No necesitamos que nadie decida por mí qué es bueno para mí o qué no, porque tengo dignidad y, si no sabe lo que significa la palabra, lea la definición: «Una cualidad que se afirma como persona, se comporta de manera responsable, seria y con respeto hacia sí mismo y hacia los demás, y no se deja humillar ni degradar.«

La responsabilidad

Nuestro grupo siempre se ha comportado de manera responsable, hemos sido responsables durante toda nuestra vida laboral, hemos sido responsables con nuestra familia y seguimos siéndolo hoy. Hemos sido responsables de dar la bienvenida a nuestros hijos y nietos a nuestros hogares. En la crisis de 2008 y hoy, hemos sido responsables del hecho de que hemos seguido levantándonos a las 7 de la mañana para llevar a nuestros nietos a la escuela. Hemos compartido nuestras pensiones para que coma toda la familia. Y hemos estado con todo el país, porque fueron nuestras generaciones, con su responsabilidad, las que nos permitieron tener un marco de convivencia y libertades.

De seriedad y respeto

Somos un colectivo serio porque siempre hemos puesto las necesidades colectivas por encima de nuestras necesidades personales, porque siempre hemos mantenido nuestra palabra y nuestro compromiso con nuestro medio ambiente. Somos generaciones que siempre entendimos que el respeto por uno mismo comenzó con el respeto por los demás, y si alguien tiene dudas, lea un poco de la historia (que muchos podrían usar muy bien) de España en los últimos cincuenta años.

Por lo tanto, no es sorprendente que no me permita ser humillado al reducir mis derechos de decisión o mi estilo de vida, hoy un joven de 17 años está más liberado que la mayoría de los mayores de 65 años. Y, por supuesto, no les permitiré degradarme haciéndome vivir en un mundo paralelo específico para las personas mayores, que quieren crearnos dejándonos fuera de la realidad.

Y, por cierto, mi pensión no es un regalo, es un derecho logrado con muchas horas de insomnio, madrugadores, pago de impuestos y sentando las bases de la décima economía de Europa

Y, finalmente, qué decir sobre todo el talento acumulado en el grupo de personas mayores que dejamos pasar por el fregadero todos los días.

Manifiesto

Declaro que si algún día los nueve millones de personas pudieran ir de la mano en nuestras demandas, sin izquierda ni derecha, estaríamos en condiciones de decidir por nosotros mismos lo que necesitamos y lo que queremos. Nueve millones de votos deciden un gobierno.

Lo que he dicho es más viejo pero no un imbécil.

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